El burlesque es un concepto que parte de la estética de los espectáculos de finales del siglo XIX, donde desde una persepectiva de comedia la feminidad era exacerbada con corsés y prendas de ropa muy elaboradas.
Suele trabajarse en un contexto escénico más o menos complejo que da sentido a la foto, y transporta a la modelo a un ambiente evocador.
El estilismo y el atrezzo adquieren gran importancia, por otro lado el fotógrafo ha de conseguir una imagen limpia a pesar de lo recargado de la misma.
Es habitual en este tipo de fotografía trabajar con diseñadores de ropa o estilistas especializadas, pues las prendas suelen ser muy caras, y normalmente de uso privado.
El objetivo final es una imagen de gran impacto estético.